El problema fue no escucharte cuando debí... no querer ver la verdad... no admitir que ni el comienzo alcanzó a tener un fin.... El problema fue mentir cuando la verdad se asomaba por más de una ventana, tener miedo cuando lo que más se necesitaba era corazón fuerte.
Mi problema fue llorar en lugar de reír, jugar en momentos que no se debieron dar... sentir cuando no había nada. Volar con los pies áun en tierra... hablar cuando el silencio reinaba discreto... mirarte a los ojos conciente de mi vulnerabilidad. El problema fue pelear cuando nada pasó, excusarnos sin que la situación lo demandara.
El problema fue la piedra en tu zapato,
el nudo en mi garganta y el vacío de un corazón.
Ahora procuro reírme despacio...porque antes que todo lo demás...
La solución sigues siendo tú.

