Los humanos somos algo más que carne y hueso, al menos eso tengo claro. Nuestra alma revela quienes somos, y nuestro corazón (por lo general escondido temeroso detrás de nuestra conciencia), algún día tendrá que salir a la luz. De aquí a que brille es otra cosa. Pero tú en mi mundo parecieras ser algo como una sombra. Siempre esta presente, pero a la claridad del día es imposible de descifrar con precisión. Así que velando por mi salud mental prefiero sólo cerrar los ojos y respirar profundamente.
...
Sí, cómo que duele. Cómo que cansa. Cómo que ya te olvidaste. Y por favor, no mientas otra vez. Sí, no tienes porqué preocuparte, siempre lo tuve en cuenta, solías demostrarlo. Entiende que tampoco significa que lo olvidaré.
Con algo de cordura y voluntad esparcidos en los restos de tu presencia, sé que sigues dándole vueltas al asunto en una rueda que nunca se detendrá. Suerte que yo sí se cuando sí y cuando no. Mi drama podría ser ese. Sólo no quiero que lo sea.
Maldito el día en que el Sol se fue, maldita lluvia que trajo otra vez a la tormenta, maldito paraguas que se rindió ante el soplo de una nube, y maldito rayo que dejó la verdad brillar. Molesta canción que sigue resonando en mi cabeza, molesta voz que se ríe por lo bajo en mi oído, molestas ganas de que nunca termine, molestas sensaciones en el estómago que cada día me arrastran más hacia el infierno. Mi paraíso preferido.Irónico que lo siga escribiendo en rosado, cuando lo único que parece estar a mi alrededor es un profundo marrón. Parecido al de tus ojos, sí. Pero también al de millones más ¿Esque acaso no te parece sufiente?
Mi condena ya se cumplió...
Cuida tu espalda.

