martes, 31 de agosto de 2010

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Esta noche el cielo está pintado de negro. No hay ni un rastro de nubes ni de smog. No hay estrellas fugaces ni haces de luz reflejados por el movimiento de la ciudad. No he visto pasar aviones cargados ilusiones y expectativas, tampoco satélites con alguna señal que emitir. La luna debe estar jugando a la escondida también, junto con Venus, que tampoco logro divisar ¿Qué pasó con todo el resplandor? ¿Quién ha apagado la luz? No puedo ver nada...Esta noche NO estoy de humor.

El grillo que sólo hacía romper mi tranquilidad no se ha hecho escuchar en un par de horas y lo estoy empezando a extrañar. El ruido de afuera se volvió un murmullo, y ahora sólo es un eco del pasado. Ya no puedo oír nada, ni si quiera mi voz... ¿Será acaso que me he cansado de escuchar? Nunca me había dado cuenta que el silencio era capaz de corromper tanto.


No puedo sentir la brisa de madrugada que me hacía tiritar cuando salía de mi casa, no puedo rechazar el abrazo diario que me esperaba todos los días fuera de la puerta, ya no lo siento. Y aquí estoy, arrepintiéndome de nunca haber aceptado el frío, ni el calor. No me fijé en los gestos ,en los detalles, me gustaría haberlo hecho. Memorizar cada movimiento. Cada expresión. Cada s e n t i m i e n t o ¿Mi corazón se aburrió de latir sin un sentido? Tuve muchas opciones, pero el miedo no me dejó elegir.

Esta noche el cielo está pintado de negro... Imagino que volveré a perderme en la oscuridad.
 

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