domingo, 13 de noviembre de 2011

Culpable

Pesas fuerte y molestas en lo profundo. Me cargas y hartas, no quiero volverte a escuchar. Ojalá desaparecieras y te fundieras con el aire, volarás lejos con las hojas y te patearan como una piedra hasta el río más lejano para que luego perdieras tu mirada en alguna isla desierta en el medio del mar.  Yo soy oro y tú no lo entiendes. Y surge el problema que me delataría de una u otra manera. Lo triste, es que estoy consciente que sería la primera en seguir cada rastro de planta muerta, recogería cada roca inservible, me lanzaría al río más lejano y dejaría que su corriente me llevara hasta el océano más profundo; nadaría a la isla más remota para buscar tus ojos, hablar un rato y dejarte escapar de nuevo. 


Para continuar mi carrera hacia el olvido, sintiendo cada vez más lejana la meta. 

2 comentarios:

  1. Tal vez ya sea hora de que le hagas notar que eres oro...
    Te quiero :)

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  2. hermoso, simplemente hermoso. Guau, qué bacán conocer a otros blogueros jaja :) Sigue así.

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